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sábado, 29 de diciembre de 2012

Visita a la casa del artista Andreu Alfaro

Algunas imágenes del exterior de la vivienda, emplazada en el centro de una parcela ajardinada / el fabricante de espheras.

Domingo 4 de noviembre de 2004, doce de la mañana. 4 estudiantes de arquitectura, entre los que me cuento, nos acercamos hasta la urbanización Santa Bárbara, en Rocafort, dispuestos a analizar la casa de Andreu Alfaro para desarrollar un trabajo de la universidad. Una vez allí, los guardias de seguridad nos pusieron en contacto con el propietario quien, pese a no conocernos ni haber concertado con nosotros la visita, nos autorizó a acceder a su hogar. Recorrimos el camino que separaba el puesto de control de la casa del artista y en este trayecto pudimos comprobar que estábamos en una lujosa urbanización que no respondía a una trama reticular, sino que seguía un trazado sinuoso que daba origen a generosas parcelas.

Al llegar, el escultor nos recibió en la puerta de la valla que limitaba su propiedad y nos hizo pasar, guiándonos en nuestra visita. Andreu Alfaro tenía 75 años y, aunque a ratos le costaba mantenerse sobre sus pies y estaba algo desmemoriado, fue muy amable con nosotros y nos trató de maravilla.

Sucesión de superficies cóncavas y convexas de color salmón en las fachadas de la vivienda / el fabricante de espheras.

Al abrirnos la puerta de la valla exterior pudimos contemplar la casa. Fue diseñada por un amigo del artista: el arquitecto Emilio Giménez Julián. Se trataba de una vivienda aislada, ubicada en el centro de una amplia parcela con una piscina y jardín alrededor. Exteriormente, llamaban la atención la sucesión de volúmenes sinuosos, suaves, sin aristas y el color salmón de sus fachadas. Los frentes estaban formados por una serie de superficies cóncavas y convexas que se retranqueaban o sobresalían, formando un conjunto de naturaleza orgánica.

Imágenes de la antigua exposición, que hoy es un grandísimo salón y de la sala de estar de la vivienda / el fabricante de espheras y Ernesto Bravo.

Aunque el taller de Alfaro se encontraba por entonces en Godella, todavía se intuía en la casa las dos partes del programa en las que se dividió originalmente la distribución: por un lado los espacios amplios y a doble altura del estudio y, por otro lado, las estancias a escala doméstica de la vivienda. Ambas zonas estuvieron unidas por el garaje, que en su día actuaba como rótula. El interior de la casa era agradable, amplio, blanco y gozaba de una iluminación cuidada, lograda mediante el uso de mallorquinas y la iluminación indirecta de las claraboyas. El mobiliario respondía al proyecto original del arquitecto y por doquier colgaban obras de grandes artistas (Mompó, Sempere, Miró, Julio González...) acerca de quienes Andreu nos contó anécdotas.

Tras tomar algunas fotos a la casa, pasamos al enorme salón que años atrás había sido la exposición y Andreu accedió a que le hiciera una entrevista. Durante la conversación hablamos sobre todo de la vivienda, pero también hubo tiempo de abordar otros temas, como su método de trabajo, la influencia del mercado en la creación artística y la relación entre la forma y la función, un aspecto que planteó mencionando a otro valenciano universal que ha cultivado tanto la escultura como la arquitectura: Santiago Calatrava. Al ser yo estudiante de arquitectura, hizo constantes referencias a mi disciplina, tratando algunos de los temas de actualidad en el panorama arquitectónico de aquel momento.

A continuación os dejo algunos fragmentos de dicha entrevista inédita. Como la calidad del sonido no es buena, os recomiendo escucharla con auriculares. Para facilitaros la escucha he transformado el clip de audio en dos vídeos subtitulados y he ilustrado la conversación con algunas imágenes. ¡Que la disfrutéis!



Con idea de hacer más participativo este espacio, a partir de ahora incorporo las reacciones a las entradas de mi blog. Las encontraréis al final de cada post y gracias a ellas podréis valorar si la publicación os ha sorprendido por su calidad, si tiene un nivel similar al del resto de las entradas o bien si creéis que la calidad de los contenidos ha caído en picado en ese nuevo post. ¡Espero vuestras opiniones!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Visita al Museo del Silencio

El vestíbulo principal del cementerio y la sección 3 izquierda, conocida como el Patio de las Columnas / Carlos Izquierdo García.

Hoy, que tal vez os acerquéis a algún camposanto para recordar a vuestros antepasados, me gustaría cambiar vuestra idea sobre estos apacibles lugares, recomendándoos acudir a la ruta que el Ayuntamiento de Valencia organiza por el Cementerio General de la ciudad. La visita se celebra una mañana de sábado al mes, dura aproximadamente una hora y media y es gratuita, pero es preciso inscribirse con antelación.

Mausoleos de la sección 1 derecha y nichos de una calle del cementerio, situada a la derecha de la capilla / Carlos Izquierdo García.

El historiador Rafael Solaz Albert guía el recorrido y suele comenzar la visita persuadiendo a los asistentes de que el cementerio no es un lugar de muerte, sino un sitio de vida, de historia y de arte. Lo cierto es que tiene razón, porque durante los siguientes noventa minutos dirige al grupo en su deambular por un auténtico museo al aire libre, repasando los últimos dos siglos de historia de Valencia, que ilustra con los nichos, tumbas, lápidas, panteones y mausoleos que salpican la parte más antigua del camposanto. Algunos de estos monumentos son obra de los principales arquitectos y escultores valencianos de su época, como por ejemplo el mausoleo de Rafael Monterde Tejada, diseñado por el arquitecto José Manuel Cortina, o el de la familia Moroder, esculpido por Mariano Benlliure.

Mausoleos de Joaquín Sorolla y de las familias Moroder y Risueño Ortiz, en la sección 1 derecha / Carlos Izquierdo García.

Durante la ruta, Rafael hace paradas en los enterramientos de los personajes más ilustres que allí descansan (Vicente Blasco Ibáñez, Joaquín Sorolla, Maximiliano Thous, Salvador Giner y un largo etcétera), para dar unas pinceladas acerca de la importancia que tuvieron en vida. Asimismo se detiene junto a las tumbas de otros personajes más desconocidos, para contar alguna anécdota, e incluso a la altura de los enterramientos de gente anónima, con el fin de explicar su interesante simbología funeraria (el búho, la hiedra, las flores de la siempreviva o de la adormidera...).

Cruz a las víctimas del cólera (sección 3 izquierda), mausoleo de la familia Dotres (sección 2 derecha) y humilde nicho de Manuel Blasco, arquitecto coautor de la parte más antigua del cementerio, construida entre 1805 y 1807 / Carlos Izquierdo García.

Además, si tenéis en mente acercaros hoy al Cementerio General, estáis de enhorabuena: con motivo del Día de Todos los Santos se inaugura la exposición fotográfica Escultores del Silencio, comisariada por Rafael Solaz, que muestra los detalles y la simbología de las piezas más relevantes del arte funerario que alberga camposanto. Para facilitar la visita, cada imagen está acompañada por un plano con la ubicación del panteón correspondiente dentro de la ciudad de los muertos. En el enlace que os dejo a continuación podéis descargaros el díptico de dicha muestra:

Para haceros mejor idea del aspecto que tiene la parte antigua del camposanto valenciano, a continuación podéis ver el tráiler del cortometraje Ángela 3D, una producción rodada allí, que saca partido de la siempre inquietante combinación de cementerio y niños.


Por último, si estáis interesados en asistir a la próxima visita guiada al Museo del Silencio, aquí tenéis el enlace a la web del Ayuntamiento de Valencia, que explica cómo se ha de realizar la inscripción:

¡No os lo perdáis!

miércoles, 24 de octubre de 2012

Visita al taller del artista Jaume Espí

Una amplia nave industrial alberga el taller, donde el artista esculpe con diferentes materiales / Carlos Izquierdo García.

Recientemente me desplacé hasta Carlet, invitado por el colectivo Crearqció, para conocer la obra, el espacio y la forma de trabajo de Jaume Espí. Una nave industrial diáfana es el lugar donde surge el universo creativo de este artista, un auténtico laboratorio donde experimenta con diferentes sustancias y materiales (piedra, arcilla, cera, ácido, moloquita, bronce, alginato, yeso, cal, silicona...) y con sus cambios de estado (sólido, líquido o gaseoso). Es un sitio fascinante, rico en texturas, lo que invita a tocar, un taller en el que el artífice desarrolla su labor sobre un mobiliario al que innumerables gotas y salpicaduras dan una apariencia a veces peluda, a veces nevada, y trabaja entre estanterías llenas de moldes, pruebas y herramientas.

Jaume y Nico trabajando con cera y moloquita / Carlos Izquierdo García.

La visita tuvo un carácter práctico y didáctico, pues manchándonos las manos comprendimos la diferencia entre positivo y negativo, experimentamos parte del proceso creativo y aprendimos nociones de algunas de las técnicas que Jaume domina con tanta maestría. En concreto, trabajando con arcilla, cera, ácido, moloquita y áridos, realizamos los primeros procedimientos necesarios para fabricar una pieza de bronce.

Obtención de un molde de alginato y relleno del mismo con hidrocal / Carlos Izquierdo García.

Además, Jaume nos hizo una demostración de un método rápido y sencillo de obtener un negativo y un positivo: utilizando alginato e hidrocal respectivamente. Jaume se valió de este simple ejemplo para aclararnos las ideas, así como para explicarnos otros procesos más complejos de fabricación de moldes y de obtención de piezas a partir de los mismos.

Retirada del negativo para obtener la pieza / Fernando Navarro Carmona y Carlos Izquierdo García.

El viaje fue una verdadera lección acerca del oficio del escultor en bronce. Ahora admiro más el trabajo de estos artistas, porque soy consciente de lo laborioso que resulta obtener una escultura de metal fundido. Hasta rematar una pieza es preciso llevar a cabo un largo proceso con numerosos pasos, un trabajo paciente que puede arruinarse por un descuido en cualquiera de dichas fases.


Agradezco a Crearqció la oportunidad que me brindó de unirme a su visita y a Jaume Espí que me abriera su taller y el tiempo que dedicó explicándome con detalle su oficio.

La próxima semana os recomendaré visitar un lugar de Valencia que a mí me encantó. Un sitio imprescindible. ¿Te vas a quedar con la intriga de saber cuál es?